OTRA LUCHA CONTRA LO GLOBALIZACION ES POSIBLE?
OTRA LUCHA CONTRA LO GLOBALIZACION ES POSIBLE?
Febrero de 2007,... otro mes más, otro Foro Social Mundial más; esta vez en Nairobi – Kenya. Siempre los foros sociales habían despertado la curiosidad de los medios de comunicación globalizados. En este caso, los medios de comunicación lo han ninguneado como ningún otro. Y no es de extrañar, ya que hace tiempo que los medios globalizados han decidido cambiar de estrategia y pasar de la estrategia de la “diabolización” a la de la depreciación. A la vez, la globalización del capital ha llegado a todos los medios y es complicado encontrar medios alternativos e incluso noticias alternativas. Evidentemente está Internet y una proliferación de medios alternativos de información pero demasiada información mata la información. Vamos a ver, lo que quiero expresar es que los medios masivos de comunicación cada vez son más uniformados y a la vez vivimos una explosión de micro-medios alternativos cada vez más numerosos y tan esparcidos que resulta complicado que llegue a todos. Las pequeñas gotas hacen los grandes ríos, esta fue hasta ahora la máxima de los anti-globalización. Dar la voz a los sin voces, dejar hablar a los que viven las realidades, escuchar a los representantes de los colectivos, tratar a todos bajo un mismo prisma, empezar la revolución por pequeñas revoluciones locales…
El movimiento anti-globalización carece de líder lo que desorienta a los medios. ¿Cómo abordar a una masa unida? ¿Cómo cortarle la cabeza a un movimiento que no tiene cabeza? Estratégico, pero jodido. Bastantes ejemplos de movimientos desvirtuados, descalificados, agotados hemos tenido a lo largo del siglo XX para repetir los errores. ¿Cuantos levantamientos no han resistido a la muerte de su líder? Pero el que carece de cabeza también carece de boca.
En una sociedad piramidal dónde encima de uno siempre te encuentras a otro y en un mundo en el que para que un mensaje llegue, hace falta pasar por 20 intermediarios que seleccionan, adaptan, deforman, negocian y por fin desvirtúan un mensaje; parece imposible hacer las cosas de otra forma. No solo parece imposible; sino que hacerlo de otra forma parece el colmo de la desorganización, de la anarquía y de la falta de seriedad. Esta falta de seriedad o credibilidad para algunos, es justo el contrario para los demás, y en definitiva para la verdad y la realidad. ¿Quién mejor para contar una realidad que alguien que la haya vivido? Está bien tener un poco de altura o de visión general para arreglar problemas pero estando a años luz, es difícil de verlo claro. Y es lo que suele pasar. Vivimos en un mundo globalizado en el cual los que mandan están cada vez más lejos de los lugares y de las personas que responden (y sufren) de sus decisiones. Volver a dar la palabra a los que conocen las realidades es la mejor manera de poder dar soluciones realistas, pero solamente si las palabras llegan a los que pueden dar soluciones.
En un mundo dónde manda la imagen, es difícil diferenciar lo que se ve de lo que es. Los medios a veces son testigos de la realidad pero la trituran, la seleccionan, la eliminan en muchos casos y si no, la arreglan, la travisten y por fin la envasan para que contribuya a la gran ilusión de que todo va bien en el mejor de los mundos posibles. Como decía Gandhi; “Un error no se convierte en verdad porque se difunda repetidamente, ni la verdad se convierte en error porque nadie la vea”.
Pero cada vez quedan menos personas para rascar detrás de la pantalla. La comunicación se ha convertido en monólogo. De década en década, los micrófonos evolucionan y se perfeccionan pero son los mismos que hablan dentro. Y si por atrevimiento, levantas la mano para hablar, tienes que aguantar agujetas y noches blancas antes de que alguien te de la palabra. Alucinaciones colectivas promovidas por la máquina de hacer dinero generan una falta total y globalizada de sentido para poder abordar la verdad.
Pero el mundo sigue girando y girando al revés.
No se puede poner en duda que el modelo representativo de las democracias europeas, vive una crisis total. Pensar que un mensaje de la base puede pasar a través de varios escalones de representación, es utópico. Frente a políticos ignorantes de las realidades pero preparados a los combates oratorios y a las mentiras convincentes, que suelen hablar de todo sin conocer nada, que manejan a la perfección las herramientas de la comunicación moderna; es difícil tener un hueco en los medios de comunicación modernos solo preocupados por “vender” para personas honestas que no pintan un mundo maravilloso.
Desde las primeras conferencias en Porto Alegre se ha realizado un trabajo enorme para intentar percibir y apreciar todas las realidades que componen el mundo moderno. Se ha hablado mucho, se ha hecho mucho también a pequeña escala, pero el momento ha llegado, creo de dar un paso adelante para que los políticos escuchen y actúen. Muchas acciones han tenido efectos positivos pero a la vez la globalización ha ido abriendo cada vez más el foso de las desigualdades. La estrategia del parche y de la micro-acción no puede luchar contra la engrasada máquina capitalista que le hace retroceder en los siglos continuamente. Nos damos cuenta que las principales voces de la resistencia a la globalización están dando cada vez más un mensaje unísono. La lucha tiene que ser más activa, la presión tiene que ser más grande, las voces tienen que ser más exigentes, las movilizaciones más numerosas, los líderes más entregados.
Es un cambio de rumbo arriesgado pero el mundo lo grita hambriento, esperanzador.
Sabemos con quien se alió el Tiempo.
Cada minuto, 15 personas mueren de hambre.
“Tómatelo como algo personal”.

Meneame
del.icio.us